viernes, 29 de abril de 2011
Redes sociales y educación: hacia la innovación didáctica
En los últimos años, la forma de comunicarse y de interactuar de los usuarios de Internet se ha visto influenciada por las redes sociales. En esencia, se trata de páginas web que agrupan a usuarios unidos por intereses comunes. Son una herramienta fundamental para mantener el contacto con amigos, familiares y compañeros en el entorno personal. También permiten conectar a personas con intereses profesionales similares, establecer relaciones laborales y compartir conocimiento e información.
¿Son las redes sociales una moda, una tendencia, una revolución...? Portales como Facebook, MySpace, Tuenti, Twitter, Linkedin, etc. nos ofrecen la posibilidad de interactuar y además, abren la puerta a lainnovación didáctica. En este sentido, parece innegable que las redes sociales favorecen, como mínimo, nuevas oportunidades de aprendizaje, sobre todo si tenemos en cuenta las teorías que destacan al alumno como centro del proceso educativo, participando activamente e implicándose, en lugar de ser un mero receptor de la información.
En el monográfico 224 sobre Redes Sociales y Educación hemos querido profundizar en el uso de estos canales en el entorno educativo.
El uso de las Redes Sociales
El uso de las redes sociales ha aumentado en los últimos años de forma exponencial. De hecho, según una encuesta realizada por DEP Instituto a 1200 usuarios de Educaweb, el 77,6% afirma tener un perfil en algún blog o red social. Estos datos coinciden con los presentados por la Agencia 101, que destaca que el 80% de los internautas pertenece a una red social.
Algunas de las páginas más populares son Facebook, Twitter, Myspace, etc. aunque los centros educativos empiezan a crear sus propias aplicaciones para favorecer la interacción y el intercambio entre sus estudiantes, profesorado y personal. Según datos de la Agencia 101, Facebook tiene más de 12 millones de usuarios activos en España y Tuenti es la segunda red social más utilizada. Así pues, no es de extrañar que cinco de las diez páginas más visitadas en este país sean redes sociales.
¿Cuál es la situación de los menores de edad respecto a las redes sociales? Los niños cada vez acceden a Internet a edades más tempranas. Según el estudio EU Kids Online de la Comisión Europea, uno de cada tres niños de 9 a 10 años utilizan Internet diariamente y esta proporción alcanza el 77% entre los jóvenes de entre 15 y 16 años. Si se analizan los usuarios de redes sociales, se observa que el 29% (una media de todos los países analizados) tiene un perfil público.
En España, las redes sociales tienen un gran éxito entre los menores de entre 10 y 18 años y una gran parte de ellos son usuarios avanzados de Internet. El informe "Menores y Redes Sociales" elaborado por el Foro Generaciones Interactivas concluye que el 35% de los menores internautas tienen dos o más perfiles en las redes sociales (generalmente Tuenti y Facebook) y un 34% tiene perfil en una sola red social (mayoritariamente Tuenti).
Los que no tienen ningún perfil corresponden a la franja de edad de 10 a 12 años, ya que, en general, empiezan a introducirse en estas herramientas a partir de los 13 años. Aún así, el estudio EU Kids Online, muestra que los niños españoles son los que más mienten a la hora de entrar en las redes sociales: un 27% de los menores de 13 se inscribe en páginas que no permiten su acceso.
El uso que se hace de Internet es a menudo cuestionado, especialmente por la incompatibilidad con las tareas propias de los estudiantes. Según el estudio realizado por la Fundación Antena 3, el 19.9% del alumnado de Primaria encuestado reconoce estar conectado a Internet mientras hace los deberes, mientras que el 18,8% de los padres sabe que esto sucede. En cambio, el porcentaje se invierte en Secundaria donde sólo el 29,4% del alumnado reconoce utilizar Internet cuando estudia, mientras que el 38,7% de los padres afirma que sus hijos realizan ambas actividades simultáneamente.
Pero, el uso de Internet y las redes sociales no sólo repercute en el ámbito privado. La aplicación del Plan Escuela 2.0. ha generado el debate de cómo utilizarlas en el aula. De hecho, el Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya ha bloqueado el acceso a las redes sociales en las escuelas que llevan a cabo el proyecto eduCAT1X1, aunque éstas no superan el 10% del tráfico total. En este caso, los centros que lo soliciten pueden volver a tener acceso a Facebook y Twitter.
Así pues, el debate está servido. Mientras que por un lado se considera que "distraen", por el otro se convierten en una herramienta fundamental para trabajar con las TIC en clase.
Redes sociales y su aplicación didáctica
Actualmente, el profesorado puede contar con ordenadores, pizarras digitales, proyectores, materiales didácticos en Internet y en formato digital, Entornos Virtuales de Enseñanza y Aprendizaje (EVE/A), redes sociales, etc. Tal y como explica Ana Landeta en su artículo E-learning 2.0.: "Nos encontramos ante un nuevo escenario; una nueva Red, un verdadero y nuevo paradigma caracterizado como la web de las personas frente a la web de los datos".
Las posibilidades que ofrecen las redes sociales como modelo bidireccional de comunicación generan multitud de perspectivas. Los expertos coinciden en señalar que Web 2.0. no es una tecnología específica ni unas aplicaciones concretas, sino una nueva manera de percibir las TIC, que implica una forma diferente de navegar por Internet basada en el papel activo del usuario.
Las redes sociales son el elemento clave para favorecer este papel activo del alumnado. Según Noelia Artero, profesora de Secundaria, las redes sociales participan en la concepción de un aula más abierta, del aula como espacio flexible, real e interactivo para el aprendizaje y sus aplicaciones futuras más allá del centro educativo. La utilización de las redes en clase puede suponer un acercamiento entre el docente y el alumno, que interpreta que en el centro educativo se utiliza su "mismo lenguaje".
Así, el verdadero valor de la red social aplicada a la educación radica en el contacto social. Para Juan José de Haro, autor del libro "Redes sociales para la educación", tiene mucho sentido utilizarlas como recurso didáctico porque son herramientas de comunicación y la educación se realiza básicamente a través de la comunicación.
Partiendo de esa premisa, las redes sociales pueden convertirse en canales de comunicación entre escuela, sociedad y familia. A la larga, se trata de aprovechar los vínculos que genera el uso de redes sociales para fortalecer la interacción entre las instituciones educativas y el resto de agentes sociales.
Pero es importante tener los pies en la tierra. Tal y como muestra Hernán Alfredo Díaz, director de Comunicación de la Fundación de Educación para la Salud (FUNDADEPS) en su artículo, es cierto que las TIC ofrecen posibilidades muy amplias, pero no parece que la introducción de estas nuevas tecnologías en el proceso educativo consiga por sí sola transformar una forma de enseñar y aprender muy arraigada.
Además, es necesario enseñar al alumnado a desarrollar una identidad digital de forma responsable, todas las actividades que desarrollan a través de las redes sociales dejan huella y pueden comprometer su imagen. Como casi todas las herramientas, las redes sociales mal empleadas y mal entendidas pueden ser fuente de conflicto y confusión. Eso sin contar los peligros como el sexting, ciberbullyng, etc.
En definitiva, se abren un sinfín de posibilidades de aplicación de las redes sociales en el ámbito educativo. Las redes sociales pueden ser una ventaja para el alumnado, ya que de forma fácil y rápida se fomenta el diálogo entre compañeros, compartir recursos, favorecer el aprendizaje colaborativo, desarrollar las habilidades comunicativas, etc. Aunque para desarrollar estas posibilidades será necesario un buen conocimiento del medio, la formación del profesorado, los recursos económicos, la implicación de alumnado y familias y sobre todo, la innovación didáctica.
¿Son las redes sociales una moda, una tendencia, una revolución...? Portales como Facebook, MySpace, Tuenti, Twitter, Linkedin, etc. nos ofrecen la posibilidad de interactuar y además, abren la puerta a lainnovación didáctica. En este sentido, parece innegable que las redes sociales favorecen, como mínimo, nuevas oportunidades de aprendizaje, sobre todo si tenemos en cuenta las teorías que destacan al alumno como centro del proceso educativo, participando activamente e implicándose, en lugar de ser un mero receptor de la información.
En el monográfico 224 sobre Redes Sociales y Educación hemos querido profundizar en el uso de estos canales en el entorno educativo.
El uso de las Redes Sociales
El uso de las redes sociales ha aumentado en los últimos años de forma exponencial. De hecho, según una encuesta realizada por DEP Instituto a 1200 usuarios de Educaweb, el 77,6% afirma tener un perfil en algún blog o red social. Estos datos coinciden con los presentados por la Agencia 101, que destaca que el 80% de los internautas pertenece a una red social.
Algunas de las páginas más populares son Facebook, Twitter, Myspace, etc. aunque los centros educativos empiezan a crear sus propias aplicaciones para favorecer la interacción y el intercambio entre sus estudiantes, profesorado y personal. Según datos de la Agencia 101, Facebook tiene más de 12 millones de usuarios activos en España y Tuenti es la segunda red social más utilizada. Así pues, no es de extrañar que cinco de las diez páginas más visitadas en este país sean redes sociales.
¿Cuál es la situación de los menores de edad respecto a las redes sociales? Los niños cada vez acceden a Internet a edades más tempranas. Según el estudio EU Kids Online de la Comisión Europea, uno de cada tres niños de 9 a 10 años utilizan Internet diariamente y esta proporción alcanza el 77% entre los jóvenes de entre 15 y 16 años. Si se analizan los usuarios de redes sociales, se observa que el 29% (una media de todos los países analizados) tiene un perfil público.
En España, las redes sociales tienen un gran éxito entre los menores de entre 10 y 18 años y una gran parte de ellos son usuarios avanzados de Internet. El informe "Menores y Redes Sociales" elaborado por el Foro Generaciones Interactivas concluye que el 35% de los menores internautas tienen dos o más perfiles en las redes sociales (generalmente Tuenti y Facebook) y un 34% tiene perfil en una sola red social (mayoritariamente Tuenti).
Los que no tienen ningún perfil corresponden a la franja de edad de 10 a 12 años, ya que, en general, empiezan a introducirse en estas herramientas a partir de los 13 años. Aún así, el estudio EU Kids Online, muestra que los niños españoles son los que más mienten a la hora de entrar en las redes sociales: un 27% de los menores de 13 se inscribe en páginas que no permiten su acceso.
El uso que se hace de Internet es a menudo cuestionado, especialmente por la incompatibilidad con las tareas propias de los estudiantes. Según el estudio realizado por la Fundación Antena 3, el 19.9% del alumnado de Primaria encuestado reconoce estar conectado a Internet mientras hace los deberes, mientras que el 18,8% de los padres sabe que esto sucede. En cambio, el porcentaje se invierte en Secundaria donde sólo el 29,4% del alumnado reconoce utilizar Internet cuando estudia, mientras que el 38,7% de los padres afirma que sus hijos realizan ambas actividades simultáneamente.
Pero, el uso de Internet y las redes sociales no sólo repercute en el ámbito privado. La aplicación del Plan Escuela 2.0. ha generado el debate de cómo utilizarlas en el aula. De hecho, el Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya ha bloqueado el acceso a las redes sociales en las escuelas que llevan a cabo el proyecto eduCAT1X1, aunque éstas no superan el 10% del tráfico total. En este caso, los centros que lo soliciten pueden volver a tener acceso a Facebook y Twitter.
Así pues, el debate está servido. Mientras que por un lado se considera que "distraen", por el otro se convierten en una herramienta fundamental para trabajar con las TIC en clase.
Redes sociales y su aplicación didáctica
Actualmente, el profesorado puede contar con ordenadores, pizarras digitales, proyectores, materiales didácticos en Internet y en formato digital, Entornos Virtuales de Enseñanza y Aprendizaje (EVE/A), redes sociales, etc. Tal y como explica Ana Landeta en su artículo E-learning 2.0.: "Nos encontramos ante un nuevo escenario; una nueva Red, un verdadero y nuevo paradigma caracterizado como la web de las personas frente a la web de los datos".
Las posibilidades que ofrecen las redes sociales como modelo bidireccional de comunicación generan multitud de perspectivas. Los expertos coinciden en señalar que Web 2.0. no es una tecnología específica ni unas aplicaciones concretas, sino una nueva manera de percibir las TIC, que implica una forma diferente de navegar por Internet basada en el papel activo del usuario.
Las redes sociales son el elemento clave para favorecer este papel activo del alumnado. Según Noelia Artero, profesora de Secundaria, las redes sociales participan en la concepción de un aula más abierta, del aula como espacio flexible, real e interactivo para el aprendizaje y sus aplicaciones futuras más allá del centro educativo. La utilización de las redes en clase puede suponer un acercamiento entre el docente y el alumno, que interpreta que en el centro educativo se utiliza su "mismo lenguaje".
Así, el verdadero valor de la red social aplicada a la educación radica en el contacto social. Para Juan José de Haro, autor del libro "Redes sociales para la educación", tiene mucho sentido utilizarlas como recurso didáctico porque son herramientas de comunicación y la educación se realiza básicamente a través de la comunicación.
Partiendo de esa premisa, las redes sociales pueden convertirse en canales de comunicación entre escuela, sociedad y familia. A la larga, se trata de aprovechar los vínculos que genera el uso de redes sociales para fortalecer la interacción entre las instituciones educativas y el resto de agentes sociales.
Pero es importante tener los pies en la tierra. Tal y como muestra Hernán Alfredo Díaz, director de Comunicación de la Fundación de Educación para la Salud (FUNDADEPS) en su artículo, es cierto que las TIC ofrecen posibilidades muy amplias, pero no parece que la introducción de estas nuevas tecnologías en el proceso educativo consiga por sí sola transformar una forma de enseñar y aprender muy arraigada.
Además, es necesario enseñar al alumnado a desarrollar una identidad digital de forma responsable, todas las actividades que desarrollan a través de las redes sociales dejan huella y pueden comprometer su imagen. Como casi todas las herramientas, las redes sociales mal empleadas y mal entendidas pueden ser fuente de conflicto y confusión. Eso sin contar los peligros como el sexting, ciberbullyng, etc.
En definitiva, se abren un sinfín de posibilidades de aplicación de las redes sociales en el ámbito educativo. Las redes sociales pueden ser una ventaja para el alumnado, ya que de forma fácil y rápida se fomenta el diálogo entre compañeros, compartir recursos, favorecer el aprendizaje colaborativo, desarrollar las habilidades comunicativas, etc. Aunque para desarrollar estas posibilidades será necesario un buen conocimiento del medio, la formación del profesorado, los recursos económicos, la implicación de alumnado y familias y sobre todo, la innovación didáctica.
La Justicia permite las subvenciones a dos colegios sexistas
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha revocado la decisión del Gobierno de esa comunidad de retirar gradualmente la subvención a los colegios privados Peñamayor y Los Robles (vinculados al Opus Dei bajo la marca de Fomento de Centros de Enseñanza), porque ambos centros separan a los alumnos por sexo.
Las sentencias dicen que la Consejería de Educación no siguió el procedimiento adecuado y no ha demostrado que los centros incumplan la ley. La Consejería no hizo ayer comentarios porque aún no ha recibido las sentencias.
Su argumento, en 2009, fue que las escuelas que solo admiten a chicos o a chicas contravienen la ley de educación aprobada en 2006, que habla expresamente de la no discriminación por razón de sexo. Las sentencias, sin embargo, dicen que la "educación separada por sexos no implica, por sí sola, discriminación" y añade que "no existe una normativa que impida a dichos centros concurrir al régimen de conciertos". El proyecto de Ley de Igualdad de Trato sí prohíbe expresamente dar dinero público a estos colegios, pero aún está en tr
roactividad
El pasado diciembre, el Superior de Cantabria sí respaldó la retirada de la subvención pública a un colegio por admitir solo a chicos. Sin embargo, aquella decisión respondía a una demanda de la asociación de padres, con argumentos distintos de los del proceso en Asturias, asegura un portavoz de Fomento. El tribunal cántabro aún debe responder a la que ellos han puesto por no renovarles las ayudas, añade.
En 2008, el Tribunal Supremo dio la razón a Castilla-La Mancha al decir que las autonomías pueden negar el concierto a un colegio por separar por sexos, pero la gran duda es si eso vale solo para las nuevas peticiones o también para no renovárselo a quien ya lo tuviera. El fallo asturiano dice que la renovación debe darse si se siguen cumpliendo los requistos impuestos cuando se concedió, a no ser que haya faltas graves, por ejemplo, incumplir la ley.
Aún no se sabe si Asturias recurrirá, pero todo indica que la cuestión acabará en el Supremo, porque el fallo cántabro sí está recurrido y porque hay un conflicto similar pendiente en el Superior de Andalucía por la decisión de la Junta de retirar la subvención a los centros diferenciados.ámites. Hay 67 centros en España que separan por sexo y reciben subvención.
Las redes sociales: un reto para la escuela del siglo XXI
Las redes sociales se han convertido en un fenómeno que ha transformado la forma en la que nos relacionamos y comunicamos. Facebook, Twitter o Tuenti son los nombres de algunas de las redes más conocidas y usadas por jóvenes y adultos que se han insertado en nuestras vidas y que han contribuido a propiciar lo que Castells (1992), denomina revolución tecnológica o tercera revolución. Siendo tal la importancia que los Social Media han generado en nuestra vida, es necesario comprender que estos deben ocupar el lugar que les corresponde en el sistema educativo actual.
Por un lado, partiendo de esa premisa, las redes sociales pueden convertirse en canales de comunicaciónentre escuela, sociedad y familia, que contribuyan a crear una institución abierta, actualizada y partícipe de las características de la sociedad y sus problemas. De lo que se trata es de aprovechar los vínculos que genera el uso de redes sociales para fortalecer la interacción entre las instituciones educativas y el resto de agentes sociales. De esta manera, se conseguirá ofrecer una ayuda a los alumnos para conocer las oportunidades del mundo laboral, educativo, de ocio y a desarrollar destrezas para tomar decisiones de cara a organizarse la propia vida profesional (Rodríguez Moreno, 1992).
Por otro lado, las redes sociales pueden emplearse como herramientas de gran potencial para facilitar el aprendizaje. Desde esta perspectiva, hay que señalar que nos encontramos en una sociedad caracterizada por el constante flujo de información donde el aprendizaje no se basa en la apropiación de conocimientos, sino en un proceso de construcción del conocimiento entre el alumnado y su entorno. Hoy en día «aprendemos conectando los conocimientos ya existentes, mientras creamos, deconstruimos y reconstruimos los nuevos»1.
Las características de esta sociedad de la información han exigido un replanteamiento del concepto de educación como un proceso por el cual la persona adquiere una serie de competencias clave que le van a permitir adaptarse de modo flexible a un mundo que está cambiando con rapidez y muestra múltiples interconexiones. Dos de estas competencias clave destacadas por el Parlamento y el Consejo Europeo son, en primer lugar, la competencia digital, basada en el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, así como para comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet; y, en segundo lugar, la capacidad de aprender a aprender, es decir, la habilidad para iniciar el aprendizaje y persistir en él, para organizar su propio aprendizaje y gestionar el tiempo y la información eficazmente, ya sea individualmente o en grupos.
En este sentido, poder contar con el potencial interactivo de las redes sociales en esta construcción del conocimiento es el primer paso para que los alumnos entren en contacto con las tecnologías de la información como herramientas didácticas y construyan su entorno personal de aprendizaje (en inglés Personal Learning Enviroment, PLE).
Los PLE son sistemas que permiten a los alumnos gestionar su propio aprendizaje empleando las herramientas, los servicios y las conexiones que nos ofrece la web 2.0. Este sistema se basa en los principios del conectivismo (Siemens, 2006) que defiende el aprendizaje como un proceso por el cual se van conectando nodos y fuentes de información y donde es necesario nutrir y mantener las conexiones para facilitar el aprendizaje continuo.
La construcción de un PLE permite, por un lado, crear una red de intercambio que facilita el aprendizaje permanente y autónomo y, por otro lado, la adquisición de competencias digitales comportando un valor añadido en el mercado laboral, en el ámbito de la cohesión social y de la ciudadanía activa al aportar flexibilidad, adaptabilidad, satisfacción y motivación.
Para ilustrar con un ejemplo el proceso de construcción de un PLE podemos apropiarnos de los cinco indicadores que Waters2 considera necesarios en este trabajo. Estos son:
a) Crea una cuenta en Twitter.
b) Inicia tu propio blog.
c) Suscríbete vía RSS a otros blogs.
d) Comienza a usar servicios de marcadores sociales.
e) Únete a alguna comunidad en NING.
En definitiva, integrar un PLE en el aula exige un esfuerzo por parte del profesorado para organizar las actividades de manera constructiva. Hay que tener en cuenta que las actividades deben girar en torno a:
Por un lado, partiendo de esa premisa, las redes sociales pueden convertirse en canales de comunicaciónentre escuela, sociedad y familia, que contribuyan a crear una institución abierta, actualizada y partícipe de las características de la sociedad y sus problemas. De lo que se trata es de aprovechar los vínculos que genera el uso de redes sociales para fortalecer la interacción entre las instituciones educativas y el resto de agentes sociales. De esta manera, se conseguirá ofrecer una ayuda a los alumnos para conocer las oportunidades del mundo laboral, educativo, de ocio y a desarrollar destrezas para tomar decisiones de cara a organizarse la propia vida profesional (Rodríguez Moreno, 1992).
Por otro lado, las redes sociales pueden emplearse como herramientas de gran potencial para facilitar el aprendizaje. Desde esta perspectiva, hay que señalar que nos encontramos en una sociedad caracterizada por el constante flujo de información donde el aprendizaje no se basa en la apropiación de conocimientos, sino en un proceso de construcción del conocimiento entre el alumnado y su entorno. Hoy en día «aprendemos conectando los conocimientos ya existentes, mientras creamos, deconstruimos y reconstruimos los nuevos»1.
Las características de esta sociedad de la información han exigido un replanteamiento del concepto de educación como un proceso por el cual la persona adquiere una serie de competencias clave que le van a permitir adaptarse de modo flexible a un mundo que está cambiando con rapidez y muestra múltiples interconexiones. Dos de estas competencias clave destacadas por el Parlamento y el Consejo Europeo son, en primer lugar, la competencia digital, basada en el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, así como para comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet; y, en segundo lugar, la capacidad de aprender a aprender, es decir, la habilidad para iniciar el aprendizaje y persistir en él, para organizar su propio aprendizaje y gestionar el tiempo y la información eficazmente, ya sea individualmente o en grupos.
En este sentido, poder contar con el potencial interactivo de las redes sociales en esta construcción del conocimiento es el primer paso para que los alumnos entren en contacto con las tecnologías de la información como herramientas didácticas y construyan su entorno personal de aprendizaje (en inglés Personal Learning Enviroment, PLE).
Los PLE son sistemas que permiten a los alumnos gestionar su propio aprendizaje empleando las herramientas, los servicios y las conexiones que nos ofrece la web 2.0. Este sistema se basa en los principios del conectivismo (Siemens, 2006) que defiende el aprendizaje como un proceso por el cual se van conectando nodos y fuentes de información y donde es necesario nutrir y mantener las conexiones para facilitar el aprendizaje continuo.
La construcción de un PLE permite, por un lado, crear una red de intercambio que facilita el aprendizaje permanente y autónomo y, por otro lado, la adquisición de competencias digitales comportando un valor añadido en el mercado laboral, en el ámbito de la cohesión social y de la ciudadanía activa al aportar flexibilidad, adaptabilidad, satisfacción y motivación.
Para ilustrar con un ejemplo el proceso de construcción de un PLE podemos apropiarnos de los cinco indicadores que Waters2 considera necesarios en este trabajo. Estos son:
a) Crea una cuenta en Twitter.
b) Inicia tu propio blog.
c) Suscríbete vía RSS a otros blogs.
d) Comienza a usar servicios de marcadores sociales.
e) Únete a alguna comunidad en NING.
En definitiva, integrar un PLE en el aula exige un esfuerzo por parte del profesorado para organizar las actividades de manera constructiva. Hay que tener en cuenta que las actividades deben girar en torno a:
- La búsqueda y filtración de la información de interés. Para ello, se cuenta con numerosas herramientas como son los buscadores, la suscripción en alertas de correo, el empleo de servicios de suscripción de RSS, el intercambio de opiniones en redes sociales, la participación en foros, chats, blogs, etc.
- La organización de la información obtenida empleando para ello marcadores sociales, lectores de blogs, podcasts o videocasts entre otros.
- La generación y publicación de nuevos contenidos para compartir con la comunidad, con las herramientas de creación de blogs, redes sociales, etc.
Nuria Segovia García. Consultora educativa y autora de los libros "Aplicación de las TIC a la docencia"
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